27 de abril de 2010
¿EXISTEN RAZAS PELIGROSAS?
Muchos veterinarios coinciden en que no existen perros peligrosos, sino dueños peligrosos. Uno de ellos es el médico veterinario Juan Romero, que asegura que es el hombre el que lo hace agresivo. Se estima que sólo entre un 20 y 30% de la agresividad del perro se debe a una herencia genética, mientras que la mayor parte, el 70-80% proviene de su entorno, del contexto en el que vive y fue educado.
Existen perros que quieren liderar y otros que son más sumisos. Es importante enseñarles a todos, pero sobre todo a los del primer grupo, quién es el líder, quién domina en esa “manada”. Si lo aprende desde cachorro, no va a haber problemas.
Es por esto que antes de comprar o adoptar un perro es importante que se informen sobre el comportamiento de la raza, y qué necesidades tiene. Porque hay razas más dóciles, que no requieren tanto énfasis en la dominación, y hay otras, que necesitan de una mayor firmeza en la enseñanza.
Pero todos los perros pueden morder y ser potencialmente peligrosos, y esta cuestión no tiene que ver con la raza sino con su porte y con su tamaño. Porque es claro que hay diferencias entre la mordedura de un caniche y la de un doberman. De cualquier manera, todos requieren ser sociabilizados y adiestrados para comprender que no son los líderes.
En la provincia de Buenos Aires existe una nueva ley, N° 14.107, que establece que los dueños de razas potencialmente peligrosas (como por ejemplo rottweiler, dogo, pit bull, doberman, entre otros), deben registrar a sus animales en su municipio, colocarles un chip identificatorio y pasearlos con bozal y correa corta. Si no se cumplen con estas medidas, las multas van de los $500 a los $2000. Y si ocurriera algún incidente con él, las autoridades provinciales tienen la facultad de ordenar su muerte.
¿Será ésta una política adecuada para tratar el problema de los perros potencialmente agresivos? Si lo que los convierte en peligrosos son, en mayor medida, los dueños. ¿No deberían ser ellos los que estén monitoreados? Algunos expertos creen que así como hay licencias para conducir autos, debería haberlas para tener perros. Esta sería una manera de tener dueños responsables, instruidos en la crianza y cuidado de animales, y se evitarían muchos problemas. También podría haber un sistema de multas, y en casos muy graves, el retiro del permiso. Porque si el uso de un vehículo puede convertirse en un arma, el mal cuidado de un perro no sólo puede poner en peligro a terceros, sino a la propia vida del animal, que como todos nosotros, también tiene derecho a una existencia digna.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Y sí... me parece que existe una raza muy peligrosa: la raza humana.
ResponderEliminarPor eso, por cualquier daño que un perro pueda causar a una persona me suena más justo que el dueño sea punido y que la mascota sea llevada a un "centro de rehabilitación" (que no sé si existen). Yo daría como pena al dueño algún tipo de trabajo comunitario y una multa bien alta (plata que sería automaticamente donada a hogares para guarda y protección de mascotas)! Saludos a vos y a tu Simón
Es interesante la opinión de Renata...hago una pregunta...qué es lo que debemos esperar de una actualidad en la que la pobreza de los lazos sociales no es más que una extensión de la desaparición de aquello relacionado con lo familiar y el sentido colectivo? Claramente la desprotección y desacomodación de cualquier miembro a la cultura es pura responsabilidad nuestra, de cada úno de nosotros, y si un perro está abandonado en la calle o si creemos ver un perro agresivo en realidad de lo que estamos hablando es de irresponsabilidad social. Se diferencia mucho esto de lo que vemos todos los días en nuestra sociedad entre los seres humanos? Saludos...jaime de Olivos.
ResponderEliminar