29 de junio de 2010

VAMOS DE PASEO...EN EL AUTO

A los amantes de los perros nos encanta que nuestras mascotas nos acompañen a todos lados. Y esto implica que se acostumbren a viajar en diversos medios de transporte. El más frecuente es el auto, en el que podemos pasar unos minutos al día o varias horas.

Por eso, te damos unos consejos para que el viaje en auto sea lo más seguro y placentero posible.



CONSEJOS PARA VIAJAR EN AUTO CON TU PERRO:

  • Algunos perros se acostumbran desde cachorros a andar en auto y lo disfrutan muchisimo. Otros se marean y no la pasan tan bien. En estos casos lo mejor es consultar con el veterinario porque existen medicamentos que se les pueden dar para aliviar la situacion. Pero en lineas generales, puede ayudarlo si viajamos con una ventanilla abierta, haciendo paradas regulares para que baje, tome agua y haga pis.

  • Es muy importante acondicionar el auto para transportar a tu perro; para que él esté cómodo y sea seguro para todos. Hay que considerar que en el caso de que haya un choque, cualquier "elemento suelto" en el auto es un proyectil que puede causar mucho daño (incluso para sí mismo). Existen varias opciones: hay arneses que se enganchan a los cinturones de seguridad, fundas que se ubican en la parte trasera del auto (algunas incluso tienen una red), y los perros de tamaños pequeños pueden viajar en caniles en el baúl.

  • Si vas a hacer un viaje largo no le des de comer justo antes de salir, es mejor no darle alimento hasta llegar a destino. Pero hay que darle agua. Lo mejor es parar cada 3 horas para que tome agua, estire un poco sus piernas, y vaya al baño (y no estoy hablando de mí, sino del perro!)

Les cuento una anécdota personal: cuando Simón era cachorrito, no tenia ni tres meses, estabamos en el auto volviendo de Tigre, y él tuvo la necesidad de ir al baño. Claro que no lo pudo comunicar, pero en su lugar decidió meterse en una caja de zapatos con diario (que teníamos preparada para tal fin), y hacer sus cosas ahi adentro. ¡Sin ensuciar nada! (No es porque sea mi perro, pero ¿no es lo más grande que hay? jaja)

  • Tambien tengamos en cuenta que el ambiente sea lo mas apropiado posible; por ejemplo, si hace un calor sofocante, tratemos de abrir las ventanas o poner el aire acondicionado.

  • Y por último, pero sumamente importante: que tu perro siempre tenga puesta una chapita identificatoria, con el nombre y número de telefono. Es impresionante la cantidad de perros que se pierden y al no tener estos datos, se vuelve muy dificil recuperarlos.



















20 de mayo de 2010

¿CÓMO VEN LOS PERROS?

Durante mucho tiempo se creyó que los perros sólo veían en blanco y negro, pero estudios recientes están planteando que pueden ver algunos colores. Pareciera que pueden detectar el azul y el amarillo (¡son bosteros!), pero no pueden distinguir entre el amarillo, naranja, rojo y verde. Entonces, serían daltónicos.
Pero no solo eso, sino que además tendrían una visión borrosa del mundo. Lo que los humanos podemos distinguir a 25 metros, ellos sólo lo pueden hacer a los 6. Aunque esto no impide que reconozcan a sus dueños por el olor, el oído o los movimientos característicos de cada persona.
Ahora, en la visión nocturna nos superan ampliamente. A la noche ven mucho mejor que nosotros porque tienen los ojos adaptados para ser cazadores; tienen una capa especial detrás de la retina, que se llama tapetum lucidum, y es lo que les permite tener una buena visión en la penumbra. Esto es lo que hace que los ojos de los animales brillen en la oscuridad cuando se los enfoca con una luz, y también lo que le da el nombre al “ojo de gato” que se usa en las bicicletas.
También hay que tener en cuenta desde dónde miran los perros, ¡no es lo mismo la visión del mundo que tiene un perro salchicha que un gran danés!
Así y todo, los sentidos que más desarrollaron nuestras mascotas son el olfato y el oído. Un perro puede estar ciego o prácticamente no ver nada, pero si puede oír y oler, llevará una vida absolutamente normal.

Fuente: http://www.oftalmologiaveterinaria.com

11 de mayo de 2010

PULGAS: LOS INQUILINOS MENOS DESEADOS


 “Una pulga mirando reflexiva hacia el cielo, le pregunta a una amiga:
- Ey,... ¿habrá vida en otro perro?”
Las pulgas son insectos que se alimentan de la sangre de los animales. Hay más de 2000 especies, pero a los perros en general les afectan dos: la pulga de los gatos (Ctenocephalides felis) y la de los perros (Ctenocephalides canis).
Según los expertos, las pulgas no abandonarían jamás, por su propia voluntad, al cuerpo de nuestros canes. Y si logran sacarlas, ellas mueren a los pocos días.
Las pulgas hembras pueden llegar a poner 100 huevos por día, y éstos pueden desarrollarse y crecer por fuera del animal huésped, en alfombras, almohadones, cortinas, etc. La clave de su prosperidad está en las condiciones ambientales: si cuenta con la temperatura y humedad correcta, va a convertirse en un adulto, y por ende, en un nuevo enemigo a combatir.
¿Qué pueden hacer las pulgas en el cuerpo de tu mascota?
1)      Si tiene un ataque masivo de pulgas puede provocar anemia, en especial en los perros de tamaño chico y en los de etapa juvenil.
2)      Pueden transmitir un tipo de parásito, que se llama Dipilidium. Las pulgas pueden albergarlo en su cuerpo, y si son ingeridas por el animal, pueden ingresar al intestino y desarrollarse, afectando así al perro.
3)      Enfermedades dermatológicas: ya sea provocando irritación en el lugar de la picadura como produciendo una reacción alérgica general.
Pero hay tácticas y estrategias para ganar esta batalla: la estrategia consiste en preparar el ambiente, desinfectarlo, convertirlo en un sitio hostil para que prefieran habitar otros espacios. Y las tácticas son sencillas; contar con un líquido especial (que puede ser lavandina o productos específicos que se venden en las veterinarias) para rociar por el ambiente, la cucha, y los lugares donde frecuente el perro. También usar una pipeta, que en general se aplican cada 1 o 2 meses en el lomo del animal, y por último, existen “shampoos” que sirven para eliminar pulgas y garrapatas. Hay opciones para ganar esta batalla, así que ¡a reunir las armas y luchar!
Fuente: www.foyel.com   

27 de abril de 2010

¿EXISTEN RAZAS PELIGROSAS?


Muchos veterinarios coinciden en que no existen perros peligrosos, sino dueños peligrosos. Uno de ellos es el médico veterinario Juan Romero, que asegura que es el hombre el que lo hace agresivo. Se estima que sólo entre un 20 y 30% de la agresividad del perro se debe a una herencia genética, mientras que la mayor parte, el 70-80% proviene de su entorno, del contexto en el que vive y fue educado.
Existen perros que quieren liderar y otros que son más sumisos. Es importante enseñarles a todos, pero sobre todo a los del primer grupo, quién es el líder, quién domina en esa “manada”. Si lo aprende desde cachorro, no va a haber problemas.
Es por esto que antes de comprar o adoptar un perro es importante que se informen sobre el comportamiento de la raza, y qué necesidades tiene. Porque hay razas más dóciles, que no requieren tanto énfasis en la dominación, y hay otras, que necesitan de una mayor firmeza en la enseñanza.
Pero todos los perros pueden morder y ser potencialmente peligrosos, y esta cuestión no tiene que ver con la raza sino con su porte y con su tamaño. Porque es claro que hay diferencias entre la mordedura de un caniche y la de un doberman. De cualquier manera, todos requieren ser sociabilizados y adiestrados para comprender que no son los líderes.
En la provincia de Buenos Aires existe una nueva ley, N° 14.107, que establece que los dueños de razas potencialmente peligrosas (como por ejemplo rottweiler, dogo, pit bull, doberman, entre otros), deben registrar a sus animales en su municipio, colocarles un chip identificatorio y pasearlos con bozal y correa corta. Si no se cumplen con estas medidas, las multas van de los $500 a los $2000. Y si ocurriera algún incidente con él, las autoridades provinciales tienen la facultad de ordenar su muerte.
¿Será ésta una política adecuada para tratar el problema de los perros potencialmente agresivos? Si lo que los convierte en peligrosos son, en mayor medida, los dueños. ¿No deberían ser ellos los que estén monitoreados? Algunos expertos creen que así como hay licencias para conducir autos, debería haberlas para tener perros. Esta sería una manera de tener dueños responsables, instruidos en la crianza y cuidado de animales, y se evitarían muchos problemas. También podría haber un sistema de multas, y en casos muy graves, el retiro del permiso. Porque si el uso de un vehículo puede convertirse en un arma, el mal cuidado de un perro no sólo puede poner en peligro a terceros, sino a la propia vida del animal, que como todos nosotros, también tiene derecho a una existencia digna.

23 de abril de 2010

EL MEJOR AMIGO DEL HOMBRE TAMBIÉN CUIDA SU SALUD

La terapia con perros es un método que utiliza animales para asistir a personas con trastornos físicos o mentales e intentar mejorar su calidad de vida. Se pueden tratar patologías como por ejemplo, paraplejías, parálisis cerebral, depresión, autismo, trastorno bipolar, pánico, ansiedad, Alzheimer, fobia social, estrés post traumático, trastorno obsesivo compulsivo, esquizofrenia y el Síndrome de Down, entre otras.


El equipo de trabajo, en general, se compone de un medico coordinador, un médico especialista (neurólogo, traumatólogo, kinesiólogo, dependiendo del caso), un veterinario o entrenador canino, un psicólogo y, por supuesto, el perro. Cada raza y cada perro tienen cualidades diferentes, por lo que no hay una especie que sea mejor que el resto. Siempre se debe evaluar, en cada caso, cuál es el perro ideal para esa tarea.

Las terapias son muy variadas y se ajustan a los requerimientos de la persona a tratar. Algunas de las actividades son: acariciar al perro, cepillarlo, enseñarle un truco, hablar con él, aprender información sobre su raza, historia, alimentación, entre otras.

La influencia que los perros tienen en las personas es muy positiva: aumenta la confianza en uno mismo y en los demás, nos da el valor para superar las dificultades, nos permite aprender a respetar al prójimo, mejorar la autoestima, mejorar la comunicación, reducir el estrés y además son una gran fuente de amor y afecto.

Las primeras evidencias se remontan a 1796, cuando el médico inglés William Tuke describió cómo, al cuidar de los animales de compañía, los pacientes psiquiátricos le encontraban un sentido a su vida y una oportunidad para lograr su propio desarrollo. Desde entonces se realizan investigaciones en este campo y con resultados muy positivos. Por ejemplo, en un trabajo publicado en el año 2003 en el American Journal of Alzheimer’s Disease and Other Dementias (Revista Americana sobre enfermedad de Alzheimer y otras Demencias), Nancy E. Richeson demostró la efectividad de la terapia con perros para mejorar el comportamiento y las interacciones sociales en pacientes diagnosticados con demencia.

Pero no sólo se utilizan para tratar patologías, la terapia con perros puede ser muy útil en otras circunstancias, como por ejemplo en la cárcel. La revista norteamericana Corrections Today publicó en 2004 un estudio realizado en una prisión dónde la propuesta consistía en llevar a la institución cachorros abandonados que, de otra forma, hubiesen sido sacrificados. En su lugar, los prisioneros se comprometían a entrenar a los perros para brindarles la oportunidad de ser adoptados por una familia. En estos programas de entrenamiento doble, porque por un lado el recluso debe aprender a entrenar al animal, y luego llevarlo a cabo, se evidenció que los internos aprendían a ser responsables, pacientes, tolerantes y adquirían la destreza de ser instructores. Además, se logró disminuir la violencia, los intentos de suicidio y las conductas destructivas.

Esto prueba que el perro no sólo es un fiel acompañante, sino que hace de nuestra vida una aventura más placentera y saludable. Es por eso que, quién dijo que “el perro es el mejor amigo del hombre”, efectivamente, no se equivocaba.

¡BIENVENIDOS!

VIDA DE PERRO tiene muchas secciones para que pases, leas y comentes:

  • VIDA COTIDIANA
  • SALUD
  • VARIEDADES DE PERROS
  • VIAJES Y PASEOS
  • ANECDOTAS
  • DATOS ÚTILES
  • FORO

11 de febrero de 2010

ASI EMPIEZA "VIDA DE PERRO"

Yo era de esas personas que piensan que los perros deben dormir afuera o, en su defecto, en la cocina, que no se deben subir a los sillones ni a la cama. Que es un asco que te chupen la cara y son horribles los pelos que dejan por todos lados.
Pero un día llegó Simón. Nuestro Border Collie. Y me cambió la vida. Nunca imaginé que se podía sentir tanto amor por un perro.

Pero empecemos por el principio:
Joaquín (mi novio) y yo vivimos en un departamento. Hace mucho que teníamos ganas de tener un perro, pero lo que nos desalentaba era justamente la idea de que tuviera que vivir en un cuatro ambientes y sin jardín.
El perro de nuestros sueños es el Border Collie. Pero los libros y las páginas de internet insistían en que esta raza sólo puede ser feliz en un campo. Por suerte no era la única opinión al respecto. Diego, nuestro veterinario, y algunos criadores de Borders, coincidían en que se pueden adaptar perfectamente a un departamento. Que su tan acertada fama de inteligencia y docilidad les permitía adaptarse a diferentes situaciones. Y mientras que fuese atendido como corresponde, con caricias, paseos y dedicación diaria, tenía todas las oportunidades de ser feliz.
Entonces compramos a Simón. Y esa persona que yo era antes se convirtió en otra. Pasearlo, cuidarlo, recibir sus besos, limpiar lo que ensucie, todo se volvió una fuente de alegría. Creo que ni hace falta aclarar que Simón duerme en el cuarto, y dormiría en la cama si no fuera porque él no quiere.
Hoy, somos una manada. Y puedo asegurar que aunque vivamos en un departamento, él es feliz.
Y así empieza esta aventura que hoy nos lleva a crear esta página, con la intención de compartir información sobre nuestros peludos amigos y con el deseo de modificar las costumbres para que puedan estar incluidos en nuestras actividades cotidianas.
A partir de hoy encontrarás aquí toda la información que necesites para llevar una vida plena con tu mascota, una “vida de perro”.