Durante mucho tiempo se creyó que los perros sólo veían en blanco y negro, pero estudios recientes están planteando que pueden ver algunos colores. Pareciera que pueden detectar el azul y el amarillo (¡son bosteros!), pero no pueden distinguir entre el amarillo, naranja, rojo y verde. Entonces, serían daltónicos.
Pero no solo eso, sino que además tendrían una visión borrosa del mundo. Lo que los humanos podemos distinguir a 25 metros, ellos sólo lo pueden hacer a los 6. Aunque esto no impide que reconozcan a sus dueños por el olor, el oído o los movimientos característicos de cada persona.
Ahora, en la visión nocturna nos superan ampliamente. A la noche ven mucho mejor que nosotros porque tienen los ojos adaptados para ser cazadores; tienen una capa especial detrás de la retina, que se llama tapetum lucidum, y es lo que les permite tener una buena visión en la penumbra. Esto es lo que hace que los ojos de los animales brillen en la oscuridad cuando se los enfoca con una luz, y también lo que le da el nombre al “ojo de gato” que se usa en las bicicletas.
También hay que tener en cuenta desde dónde miran los perros, ¡no es lo mismo la visión del mundo que tiene un perro salchicha que un gran danés!
Así y todo, los sentidos que más desarrollaron nuestras mascotas son el olfato y el oído. Un perro puede estar ciego o prácticamente no ver nada, pero si puede oír y oler, llevará una vida absolutamente normal.
Fuente: http://www.oftalmologiaveterinaria.com
